Parad la guerra, simplemente eso.

Texto leído por la Plataforma contra la Militarización de Albacete el 6 de septiembre de 2015 en la Plaza de la Constitución.

Muchas gracias a todos y todas por venir a pesar de la (amenaza de) lluvia. Gracias al Colectivo de Apoyo al Inmigrante, al Centro Cultural Islámico, al Grupo de Acción y Desarrollo Solidario, a Ganemos y a Podemos por sumarse y promover esta convocatoria.
Durante seis años ininterrumpidamente nos concentramos cada primer domingo de mes para gritar un “Parad la Guerra” guardando un minuto de silencio junto a la Bicha de Balazote en el Altozano. Debido a las necesidades de espacio para la organización del Pregón de la Feria que tendrá lugar a las 21:30, la convocatoria se trasladó aquí. Gracias de nuevo por venir.
Hoy, debido a la terrible situación que se está viviendo en las fronteras europeas, os hemos convocado para mostrar nuestra solidaridad con todas esas personas que se ven obligadas a abandonar su tierra huyendo de la guerra, de la barbarie, de la sinrazón. Pero no sólo con ellas, sino también solidarizarnos con aquellas que huyen de la pobreza extrema, que no son una plaga ni un peligro, todos y todas son seres humanos que nos están pidiendo que hagamos evidente nuestra humanidad. Acogerlas no es sólo un acto de solidaridad sino también de legalidad, pero sobre todo de justicia.
Queremos solidarizarnos con todos ellos, los que están en las fronteras de una Europa que nos avergüenza, pero también de aquellos que no salen en las noticias: en el Sáhara, en Sudán, en Palestina, Chad, Liberia, Sri Lanka, Argelia, Somalia, Irán, Irak, Afganistán, Kenia, Jordania, Líbano, Angola, Burundi, Congo, Ruanda y un largo etcétera de conflictos y víctimas olvidados.
images_cms-image-000002533[1]Todos hemos visto la estremecedora imagen del cuerpo de Aylan, de 3 años de edad, yaciendo sin vida en una playa turca. Pero es una de las pocas imágenes que nos llegan de las verdaderas consecuencias que tienen todas las guerras, pues en todas, las principales víctimas son los niños. No hay guerras buenas o malas, sólo hay malditas guerras y los medios de comunicación no suelen mostrarnos esa durísima realidad. Al contrario, nos venden con cierta frecuencia las dudosas bondades de la militarización de los estados.
Esas guerras ocurren en países lejanos pero en las que se utilizan armas generalmente fabricadas muy cerca de nosotros. Debemos recordar, una vez más, que en Albacete se fabrica el helicóptero TIGRE, el helicóptero de asalto más mortífero de los ejércitos europeos, o recibimos con los brazos abiertos al TLP, el programa de liderazgo táctico de la OTAN que permite que sobre nuestras cabezas se entrenen sus pilotos en tácticas de guerra. Y tenían la poca vergüenza de decir que “Albacete es la Ciudad de la Paz” cuando su implicación con el armamentismo es total. Desde la Plataforma contra la Militarización de Albacete llevamos denunciando que no se puede defender este compromiso con el militarismo mediante el “dinero aquí” al que siempre contestaremos con un “y muerte allí”, ya que la imagen de Aylan es consecuencia directa de ese compromiso, de ese granito de arena, pues la guerra empieza aquí. Es la imagen de uno, sólo uno, de los cientos de conflictos que asolan muchas partes del mundo. En enero de este año, la ONU estimaba en 220.000 los civiles muertos en la guerra en Siria; el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (SOHR) estima que de ellos, más de 12.000 eran niños. En abril de 2013 denunciamos que un bombardeo de la OTAN, de los pilotos de la OTAN, acabó con la vida de 10 niños. Sólo en 2009, que sepamos, murieron en Afganistán 153 niños y niñas víctimas de los ataques directos de la OTAN. La ONU estima que un 13% de las víctimas de esa guerra son niños. Ya sabemos que los talibanes fueron financiados por EEUU, nuestro aliado, pero hoy también sabemos que países occidentales financiaron y ayudaron a rebeldes sirios que luego se han convertido en el terrorífico ejército ISIS. Al parecer promovemos guerras pero no queremos que la gente huya de ellas.
No queremos acoger a refugiados pero sí acogeremos con los brazos abiertos a más de 4.000 militares que a finales de octubre acudirán a Albacete al mayor ejercicio militar de la OTAN desde el fin de la Guerra Fría, el Trident Junction 2015, y en el que se esperan maniobras en el Campo te Tiro de Chinchilla y hasta 60 despegues diarios en la Base. Pura hipocresía.
No deberíamos indignarnos por esas imágenes de padres que corren con sus hijos en brazos, saltando alambradas con cuchillas asesinas, o la imagen de un bebé muerto en una playa. Es consecuencia de una política mundial por la que se compran más balas que kilos de arroz. Un mundo en el que el gasto militar sigue creciendo, también en España desde 2012 por mucho que se empeñen en ocultarlo aprobando partidas extraordinarias al margen de los Presupuestos Generales del Estado, llegando este gasto extra a un 44% de gasto total. En esos mismos años, el gasto en Cooperación y Desarrollo se ha reducido un dramático 70%.
refugiadas[2]Es por todo ello, por lo que es vergonzosa la hipocresía de nues
tros políticos que se niegan a acoger a estas familias desesperadas. Por eso invitamos a Albacete a sumarse a la red de ciudades-refugio promovida por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Por coherencia debemos renunciar a la fabricación del TIGRE, debemos decir a los pilotos de la OTAN que no son bienvenidos por mucho dinero que dejen en nuestra ciudad, debemos exigir la suspensión del Trident Junction 2015 pues no queremos ser cómplices de imágenes como la de Aylan.
Permitidnos acabar con la frase que decía ante las cámaras de Al Jazeera, el jueves pasado, Kinan, otro niño sirio de 13 años: “Por favor, ayuden a los sirios. Los sirios necesitamos ayuda ya. Nosotros no queremos ir a Europa, simplemente parad la guerra en Siria. Simplemente eso”.

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